miércoles, 9 de abril de 2014

José "Tecatito" Corona, en Europa


Nacido un 6 de enero de 1993 en la ciudad de Hermosillo, en el desierto de Sonora, Jesús Manuel Corona creció en ambiente futbolero, pero su vida estaba rodeada de beisbol. A diferencia del sur, en el norte del país permea la pasión por aquél deporte y no se vislumbra la pasión por el balompié. 
Pasado el tiempo y con base en el esfuerzo de una niñez enfocada al deporte,  tuvo la oportunidad de ingresar al club Monterrey. Sus padres se mudaron al estado de Nuevo León y allí, a penaas con 15 años consiguió firmar contrato con el equipo del Tec. 

En las fuerzas básicas, Jesús fue el jugador más destacado. La técnica de Corona se caracteriza por un gran regate y sobretodo una gran velocidad en banda. Su gran aspiración y gran sueño fue cumplido el 7 de agosto de 2010, cuando debutó por fin con Rayados en un partido contra el Atlante, el encuentro se celebró en la Jornada 3 del Apertura 2010. Fue así como Jesús Corona se internó en el primer equipo regiomontano. Inmediatamente sus compañeros le otorgaron el sobrenombre Tecatito, apodado así debido a su pequeña estatura -164 cm- y para evitar pronunciar su apellido, que era opuesto al nombre de la cervecera que patrocinaba a los Rayados de Monterrey.
Victor Manuel Vucetich no solo lo debutaría en 2010, también iría cuidadosamente formando su carácter para adentrarlo aún más en la dinámica del equipo a partir del año 2011. Ese año, Tecatito jugó 10 encuentros y marcó su primer gol como futbolista profesional ante Estudiantes Tecos en el mes de octubre. Pasaría gradualmente el tiempo y Jesús se había consagrado como una de las figuras jóvenes del club mexicano, disputando 23 partidos en la liga mexicana.
Corona destacaba aún más por su explosiva habilidad y su gran velocidad, hasta el punto de proclamarse como figura joven en el Mundial de Clubes de 2012 tras despliegues de elegancia técnica ante equipos intercontinentales, algo que provocó a varios ojeadores de Europa fijarse en él con enorme interés.

A pesar de la gran esperanza que e equipo regiomontano depositó en el Tecatito, terminó una etapa de "romance" después de que éste decidiera ausentntarse de la pretemporada, otorgando una transformación de sentimientos en los Rayados y suprimiéndolo del primer equipo debido a su actitud inadecuada. A pesar de ellol Jesús no corrigió las formas y finalmente fue puesto a disposición para salir del club.

En Holanda se escuchó hablar de este joven hermosillense y sería el Twente quien de forma atractiva ofreció a Corona emigrar a Enschede y vestir la playera roja en la Eredivisie. Sin dudarlo, Jesús aceptó velozmente y abandonó el equipo que lo vio nacer para emigrar a una aventura incierta en tierras europeas. Sus padres apoyándolo de igual forma que al principio de su carrera, decidieron acompañarlo en esta nueva odisea. Solo el tiempo dirá si la decisión familiar fue la correcta.

Jesús Corona ha tenido un lento proceso con el Twente de Holanda, apenas ha participado en siete partidos y solamente he conseguido anotar un gol.

martes, 1 de abril de 2014

Presentación del libro "El futuro que no fue"


MARZO 2014



  • Este mes consigue la revista impresa en la Facultad de Derecho de la UNAM, es totalmente gratuita.
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jueves, 27 de marzo de 2014

Boicotean Política y Rock and Roll radio

Según lo leído en la columna "El zancudo" de Arturo Soto, "Personal del Instituto Federal de Telecomunicaciones, apoyados en decenas de elementos de la Policía Federal, llegaron a las instalaciones de la radio independiente “Política y Rockanrol”, confiscando su equipo de transmisiones.

Este es el comunicado que dieron a conocer ayer los colegas de esa radio":

A la comunidad del 97.7 FM, la Radio Ciudadana de Hermosillo:

Amigos y amigas radioescuchas, como muchos de ustedes saben, el día martes 25 de marzo de 2014, a las 11:30 de la noche, personal del Instituto Federal de Telecomunicaciones, auxiliado por media decena de patrullas de la Policía Federal, irrumpió en nuestra emisora ciudadana, confiscando equipo indispensable para operar.

La acción se realizó mientras se discute la Ley Secundaria en materia de Telecomunicaciones, fuerte reclamo social de los medios libres, y como parte de una contraofensiva presidencial para que la ciudadanización de los medios no sea posible, incluyendo ataques a periodistas y a las libertades públicas.

La emisora ciudadana de Hermosillo, ha sufrido un duro golpe, aún no sabemos si definitivo, pero sí determinante en nuestra lucha. Desde junio del 2012 hemos intentado hacer un medio libre dónde la principal voz sea la de la ciudadanía y en franco apoyo a la lucha social; abriendo micrófonos, siguiendo movimientos y luchas sociales, tocando temas importantes, en fin, haciendo lo que todo medio libre debe hacer.

Y de nuevo hoy surgen las preguntas ¿quién defiende a los defensores? ¿Cómo hacer circular la información de manera libre y horizontal, si los grandes consorcios y el poder siguen teniendo la voz, incluso a la fuerza?

Este proyecto inició su proceso administrativo hace más de dos años, tratando de obtener la legalidad plena de la autoridad correspondiente, sin dejar de caminar al lado de la legitimidad que nos dieron las personas que nos acompañaron en los micrófonos y en los oídos.

A nuestros casi 100 colaboradores y colaboradoras que de manera voluntaria, en base a esfuerzo, constancia, compromiso, daban vida a nuestra radio, a nuestros miles de radioescuchas y a las muchas conciencias que nos apoyaron día a día haciéndonos crecer, les decimos: Nuestra lucha por la democratización de los medios, por la construcción de ciudadanía sigue en pie, pese a lo sinuoso del camino.

El futuro no se ha escrito aún, porque la radio debe seguir siendo de quien la escucha y de quien la trabaja, seguirá nuestra voz, probablemente por otros medios. En estos momentos estamos analizando la forma de regresar al aire, pero sin duda alguna, este golpe, nos lleva a un callejón del cual estamos buscando su salida.

A todas y todos: gracias por su solidaridad y fidelidad a la señal del 97.7 FM.




Revista El Arenal se solidariza con los compañeros de Política y Rock & Roll Radio, deseando que el programa vuelva al aire y se aclare este boicot a su trabajo.

lunes, 24 de marzo de 2014

El primer libro de Proceso como editorial

Colosio, cuando el espejismo se rompió

México era el país del todo va bien. Pero llegó 1994 y entre las sacudidas que estremecieron a la nación sobresalió un magnicidio que exhibió la endeblez del priismo como gobierno y como Estado: el asesinato de Luis Donaldo Colosio. A 20 años del suceso sale a la luz Colosio: El futuro que no fue, una reunión de 20 textos, compilados por Alfonso Durazo, en los cuales los hijos del sonorense, así como colegas, amigos y colaboradores, lo retratan en su dimensión humana y en su génesis política, con la serenidad y la perspectiva que sólo el tiempo puede permitir. Con este libro, que se pondrá en circulación en la presente semana, nace Ediciones Proceso, un sello editorial que hará de la calidad y de la pluralidad de pensamiento sus divisas fundamentales. Aquí adelantamos fragmentos del volumen.




Luis Donaldo Colosio Riojas.
La idea de este libro surgió en un desayuno en la Ciudad de México con Alfonso Durazo y Agustín Basave. Ahí se comentó que en el vigésimo aniversario luctuoso de mi padre deberíamos hacer algo significativo, y se sugirió publicar un libro de testimonios de familiares, amigos y colaboradores. Me gustó la propuesta. Se han escrito muchas obras sobre él, pero no hay una que recoja las descripciones acerca de su personalidad y de sus ideales por parte de quienes estuvieron cerca de él
en las distintas etapas de su vida.
Al concebirse esta obra se pretendió dar una visión actualizada del personaje completo de Luis Donaldo Colosio. Más allá del político, existían otras facetas que complementaban el carácter de la persona que muchos tuvimos la dicha de conocer. Esta colección de historias pretende dar un panorama integral de la vida de Colosio y presentar al ser humano entero, a partir de una conjunción de experiencias vividas a través de colegas, colaboradores, familia y allegados que, juntos, superan toda versión aislada.
Javier Treviño Cantú
En el momento en el que Colosio fue designado secretario de Desarrollo Social en 1992 ya no había duda en ­Washington de que Luis Donaldo era el prospecto más fuerte para llegar a la Presidencia. Así lo percibía también la prensa extranjera. Yo lo podía constatar en mis conversaciones con editores y columnistas en Washington. El estilo de liderazgo de Colosio lo hacía muy atractivo en el extranjero. Transmitía claramente el mensaje de su propuesta de reforma del poder y el fortalecimiento de la democracia en México, junto con la continuidad de la modernización económica. Se veía bien su propuesta para México de una economía abierta con un sistema político abierto. […]
Todo había sido cuesta arriba. El domingo 28 de noviembre de 1993 fue el día de la nominación. Era la culminación de muchos meses de preparación. El 8 de diciembre fue la toma de protesta de Colosio como candidato del PRI a la Presidencia de la República. Dos mensajes complementarios, con toda una nueva propuesta, intentarían cambiar al PRI. El equipo de campaña se formó en diciembre y estábamos listos para lanzarnos con todo el entusiasmo en una campaña ganadora. Pero se atravesaron el movimiento zapatista del 1 de enero de 1994 y la ambición desmedida e irresponsable de Manuel Camacho. Más tarde, el 23 de marzo, nuestro candidato fue asesinado, un gran proyecto de país se desmoronó y la política en México cambió.
Samuel Palma, Cesáreo Morales y yo trabajamos muchas horas en el discurso del 6 de marzo. Nos sentábamos horas y días en torno a mi escritorio, yo tecleaba en mi computadora y los tres lo redactábamos en equipo, simultáneamente, y lo discutíamos, nos reíamos, nos enojábamos, hacíamos el análisis político obligado hasta que cada párrafo quedaba listo. Revisamos versiones y versiones con Luis Donaldo. Encerrados en la casa de campaña ubicada en la lateral del Periférico, por el Pedregal, o en su casa de San Ángel, Colosio tachaba párrafos, escribía nuevas frases, nuevos párrafos, los leía en voz alta. Cuando ya tuvo una versión muy cercana a la final fue cuando lo compartió con el coordinador de la campaña y con algunos escritores e historiadores, amigos de él, para que le hicieran sus comentarios. El discurso quedó listo la tarde del sábado 5 de marzo y Colosio lo envió a Los Pinos. 
Agustín Basave
El sábado 27 de noviembre de 1993 estábamos mis hijos y yo en Cuernavaca comiendo con Gutierre Tibón y don Pepe Iturriaga en casa de Rodolfo Echeverría, nos invitaron a quedarnos a dormir, pero no acepté. Sin poseer ninguna información privilegiada presentía que algo importante podía ocurrir el domingo y regresé a la capital esa noche. Al día siguiente me despertó una llamada tempranera con la noticia, y me fui a las oficinas de Constituyentes para ser de los primeros en compartir el éxtasis de la victoria. Yo, al igual que Colosio, hubiera preferido que su designación no se hubiera hecho por “dedazo”. Sabíamos que él tenía al priismo en un puño y nos hubiera encantando arrasar en una convención democrática, pero también sabíamos que lo más importante era ganar limpiamente la elección constitucional. Por lo demás, en esos momentos sólo cabía el festejo. […]
Y sí, todo iba muy bien hasta el 1 de enero del annus horribilis de 1994. Con el surgimiento de la guerrilla en Chiapas el presidente Salinas propició el resurgimiento de Manuel Camacho al nombrarlo comisionado –sin goce de sueldo– oficialmente para la paz y acaso extraoficialmente para generar la imagen de una precandidatura –irreal pero disuasiva– ante un Colosio que había empezado a brillar con luz propia. Se inició entonces una campaña contra la campaña que probablemente tenía el propósito de recordarle al candidato dónde estaba el sol. Donaldo aguantó estoicamente y redobló su esfuerzo sin que el apoyo real que recibía se reflejara en los medios. En Aguascalientes, Hidalgo, Yucatán y Nuevo León debo haber asistido a actos y mítines paralelos a los que vieron ciertos periódicos que los reportaron “desangelados”. Pero mientras eso ocurría, algo más grave se estaba fraguando en alguna otra parte, algo que trascendía ese juego político de ambiciones y sometimientos y sobre lo cual quizás escribiré algún día. El hecho es que, tras del espléndido discurso en el Monumento a la Revolución y justo cuando empezábamos a ver la luz al final del túnel, llegó el día del oprobio, el 23 de marzo (de 1994). Tengo cincelado en mi mente el momento en que me avisaron, durante una sesión de la Cámara de Diputados, de lo sucedido en Tijuana, y la llamada de mi hijo mayor que me pedía, llorando, que nunca más fuera yo candidato a nada, porque a sus 10 años descubría que los buenos no ganaban: eran asesinados.


Víctor Samuel Palma
La tradicional cohesión en torno del candidato presidencial respondía a una sencilla pero sólida regla: quienes le habían disputado la candidatura a quien finalmente había logrado la postulación quedaban inhabilitados constitucionalmente para mantener sus aspiraciones, puesto que al ocupar cargos públicos, y no habiéndose separado de ellos con seis meses de anticipación, quedaban fuera de posibilidades. […]
Cuando el entonces presidente de la República señaló: “No se hagan bolas, el candidato es Colosio”, pretendía dar una respuesta a la maraña, controversia o “bolas” que él mismo había generado.
En esas condiciones, Colosio desplegó una campaña en circunstancias sumamente adversas, ante señales controvertidas que provenían de lo más alto de la estructura de poder. Su temperamento lo llevó a buscar acuerdos, pretender que las dificultades podrían superarse con base en el diálogo, pero la vida no le alcanzó. Atrás de la puerta estaba la conspiración.
En efecto, un contexto no mata a un candidato, pero el contexto que le tocó vivir a Luis Donaldo fue el más adverso que candidato alguno a la Presidencia de la República por el PRI haya vivido en la etapa hegemónica de este partido.
Para el PRI el asesinato de Colosio ha representado un signo dramático, por tratarse de un partido cuyo parto se derivó del magnicidio de un presidente de la República electo, Álvaro Obregón (1928). Se asumió que nunca más un hecho de sangre estaría inmiscuido en la lucha presidencial.
En mucho, el carácter hegemónico del PRI y los rasgos autoritarios del sistema político se asimilaban y eran aceptados en función de tal compromiso implícito: ya no habría asesinatos en la lucha presidencial. El artero crimen en contra de Luis Donaldo significó un regreso a ese viejo trauma, apenas interrumpido por los 66 años transcurridos entre 1928 y 1994.
Alfonso Durazo
La política ha sido siempre un juego de intenciones invisibles; la motivación interior que mueve a un político es siempre un secreto. Desde la cúpula privilegiada en que me ubicaba mi condición de secretario particular de Luis Donaldo pude tener una idea clara sobre algunas de las claves de su carácter y de su estilo tan personal y atípico de ser político y hacer política. […]
Lo que en realidad sucedía en aquellos tiempos es que factores políticos y reglas del juego a los que Luis Donaldo había estado vinculado hasta el momento de su postulación como candidato a la Presidencia de la República buscaban su sometimiento al viejo orden; buscaban su complacencia con los intereses creados y las inercias que, tras la fachada de un falso éxito, eran responsables de la crisis política con la que había iniciado México el año de 1994.
Era cada vez más evidente que Luis Donaldo jamás aceptaría desempeñar el reducido papel histórico de continuador de la herencia autoritaria y neoliberal que el régimen pugnaba por asignarle. La suya fue desde el principio una candidatura silenciosa pero con evidente rebeldía, convencido de que la salida para México estaba en el diseño de una nueva forma de ejercer el poder.
Era un hecho también evidente que no gobernaría con camarillas ni para camarillas. El modelo de escriturar privilegios a una camarilla política estaba agotado. No siendo producto de grupos ni de complicidades, le resultaba viable el camino de la apertura; era, precisamente, uno de los márgenes que le permitiría la emancipación. Por otro, la estrategia de unidad requería de alianzas políticas. Como candidato de la unidad que se propuso ser, estaba comprometido con la integración de un gabinete representativo, comprometido con el país y con un impulso ­renovador. […]
Una desaparición prematura nos privó de este hombre extraordinario en la vida pública del país. ¿Echarle la culpa a su mala estrella? Demasiado fácil. Queda finalmente el consuelo de que toda tragedia trae su catarsis, y el asesinato de Luis Donaldo derramó sangre redentora. Los mexicanos empezamos a hacer de la lucha un patrimonio.
Por lo que a mí toca, a partir del asesinato de Luis Donaldo he pensado sobradamente acerca del régimen político que hizo posible aquel crimen. No es mi intención abordar aquí ese asunto, pero sí hablar de algo que a mi parecer influyó mucho en lo ocurrido en el 94: los valores que han imperado hasta ahora en el quehacer político y la necesidad de sustituirlos. El punto de partida es impulsar su opuesto ético a todos aquellos valores que han guiado y marcado al aún antiguo régimen.
Al margen de las modalidades del atentado, su muerte es un hecho deshonroso en la vida política de nuestro país. En esos años, la sociedad asistió abrumada a la tremenda lucha por el poder que se libraba en las alturas. Uno tras otro se sucedieron los pleitos en la cumbre, incluidos los asesinatos del cardenal Posadas y de José Francisco Ruiz Massieu. ¿Quiénes estuvieron realmente atrás de esos gatillos?, tal vez nunca lo sabremos. Es casi imposible separar las certezas y las especulaciones, pero nadie podrá quitarnos la certeza subjetiva de que fue un crimen fraguado desde el poder, o en sus alrededores. Y entre certeza y especulación descanse en paz Luis Donaldo, al lado de su compañera Diana Laura, esa extraordinaria y gran mujer.
Julio Hernández López
Después del asesinato de Colosio esperé que el priismo nacional exigiera claridad en las investigaciones y castigo no solamente a un presunto autor material sino, además, a quienes hubiesen tejido esa trama ­poderosa. […]
A la distancia sigo creyendo que el asesinato de Colosio fue una maniobra que sólo pudo ser concebida, ejecutada y mantenida en la impunidad por el propio poder supremo que en ese momento constituía el salinismo, en sus dos vertientes más notables, la del propio Carlos como cara política reformista y la de Raúl como operador financiero comprometido con intereses oscuros tanto en negocios con recursos públicos como de otra índole. También creo que el sonorense Colosio se
resistió a ser la pieza dócil, manipulable, que ese salinismo pretendía llevar a Los Pinos para instaurar un caciquismo transexenal que devendría en el intento de facilitar la reelección del propio Carlos Salinas de Gortari (esos mismos proyectos de caciquismo transexenal fueron frenados por el sustituto que el salinismo también calculaba que sería dócil, el inexperto Ernesto Zedillo que sin embargo tocó el resorte clave para apaciguar a Carlos, al encarcelar a Raúl). La ejecución de Colosio, desde mi punto de vista, frenó el proceso de reforma democrática y arrojó al país a un torbellino altamente lesivo para los intereses populares, hasta llegar al neosalinismo encopetado que hoy se vive. Hoy mismo, como Luis Donaldo el 6 de marzo de 1994 en el Monumento a la Revolución, es posible ver a ese México “con hambre y con sed de justicia”, de “gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla, de mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”. Con ese Luis Donaldo es con el que luché por el cambio democrático durante años que marcaron mi vida.
Alejandro Encinas Rodríguez
Han pasado 20 años. Aburto está a punto de reducir su condena y obtener su libertad. Los expedientes levantados por los tres fiscales especiales han pasado al archivo muerto de la Procuraduría General de la República. La versión del asesino solitario que realizó dos disparos continúa sin convencer. Se han escrito infinidad de libros y se han producido documentales y películas que ponen en duda las investigaciones y apuntalan la tesis de que se trató de un crimen de Estado, tramado desde las esferas del poder y los intereses que temían perder el control del candidato y, con ello, sus ­privilegios.
Si Colosio iba a tener la fuerza y la voluntad de alcanzar las reformas que planteó en su discurso ante la militancia priista en el Monumento a la Revolución, nunca lo sabremos.
Muchos políticos han querido retomar demagógicamente ese discurso y convertirlo en un ideario. Erigirse en los herederos del mismo, cuando los hombres y mujeres que formaron parte de su círculo cercano se han disgregado e incluso algunos se sumaron a quienes consideraban sus adversarios.
Lo cierto es que el México nacionalista que Colosio proponía, el que pretendía reformar el poder para consolidar la democracia y transformar la política económica para abatir la desigualdad, el México federalista, el de la defensa del patrimonio y los recursos naturales del país, el de la inclusión social para el desarrollo, hoy no existe. El PRI le ha dado la espalda al país.


Fuente: http://www.proceso.com.mx/?p=367684
Fotografías: REVISTA EL ARENAL

jueves, 20 de marzo de 2014

Me divierte mucho el Chavo del Ocho.

Por: El Obal 

 
A pesar del humor chabacano, los diversos mensajes anacrónicos y el reaccionarismo (¿reaccionariez? ¿reaccionaritividad?) que lo han hecho digno de las típicas críticas de entretenimiento "idiotizante" o "basura", no puedo ver un capítulo sin llorar de risa en algún momento.

Por el contrario, NO me dan risa Seinfeld ni las películas de los mil graduados de SNL como Ben Stiller, Adam Sandler, Will Ferrell y demás hígados (ya se podría decir que "comedia de egresado de SNL" es un subgénero cinematográfico).

Creo que Seinfeld y el ex-SNL promedio se contentan con ponerle máscara de ingenio y sofisticación a un humor al que de otro modo se le notaría lo ramplón desde el espacio, mientras que Chespirito, a pesar de sus delirios de "grandeza" (y de "culto", y de "buen comediante"), a la hora de presentar su producto lo hace sin ninguna pretensión, y nos deja ir el chiste pendejo sin adornos, como va. Y pues, como resultado, me da risa. Exactamente igual que cuando me cuentan un chiste pendejo en la vida real.

El esfuerzo excesivo y descarado que hacen los Seinfelds y Stillers por parecer inteligentes y jaded hace que sus fans - o sus fans que conozco - se sientan más witty por reírse de las pendejadas de ELLOS mientras critican las de Chespirito. Y claro, un humor que se hace pasar por "producto para inteligentes" me parece mucho más elitista que los chistes descaradamente clasistas de Gómez Bolaños, y si en el fondo NO es inteligente pus no tiene perdón.

Además, este humor neoyorquino sofisticado casi siempre lleva implícito el mensaje de que la vida cotidiana está esencialmente jodida, sin solución, y nos invita a divertirnos con ese "hecho". También el pastelazo y la cáscara de plátano tienen mucho de schadenfreude, pero eso me parece mucho más natural, más sano incluso, que una schadenfreude construida sofisticadamente a base de sarcasmo y referencias elitistas.
 

Ni modo, me dan más risa los zapes y los resbalones del entretenimiento vulgar que los #firstworldproblems de la clase media alta neoyorquina. Más si esta clase media alta intenta sobornarme diciéndome que, si me río de sus mamadas desabridas, yo también seré inteligente.





Dialogó Padrés con Obama


Hermosillo, Sonora (DP).- Sobre la visita a la Casa Blanca el gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías dijo que es un orgullo para todos los sonorenses el haber dialogado con el presidente de Estado Unidos, Barack Obama, durante la presentación de la premier de la película “Chavez: Fight in the Fields”.

“Estamos promocionando a Sonora, dando a conocer que en Sonora hay excelentes condiciones para que se hagan películas de primer nivel, eso nos da mucho gusto y estamos muy contentos de poder venir a la Casa Blanca a presumir lo que hay en Sonora”, manifestó Padrés Elías.

Sonora se hizo presente en este trascendente evento debido a que el 90 % de las grabaciones del filme tuvieron lugar en diversas locaciones del Estado, lo que además consolida a la entidad como una región cada vez más atractiva para la realización de proyectos de alto impacto.

El gobernador Padrés, acompañado por el director y productor Diego Luna, así como los principales actores del filme y el presidente de Televisa, Emilio Azcarraga Jean, fueron recibidos brevemente por el Presidente Obama en su oficina, previo a la proyección de la película.

“Esperamos poder compartir algunas impresiones de lo importante que es la región económica de Sonora y Arizona con el Presidente Obama y poderle decir que queremos que ponga un ojo en la generación de empleos para que a todos los sonorenses les vaya bien”, dijo el Gobernador en entrevista previa al encuentro.

La historia de esta película inició en 2012 cuando el productor y director del filme "Chávez", el también actor Diego Luna y su colega Pablo Cruz plantearon al Gobernador Padrés el proyecto para grabar este cinta en tierras sonorenses, debido al clima de seguridad y a las excelentes locaciones naturales que existen, entre otros atractivos del Estado.

"La participación de nuestro gobierno en este filme es una aportación que humildemente hacemos a las discusiones sobre una posible reforma migratoria que beneficiaría a millones de mexicanos", planteó Padrés Elías ante medios de comunicación en su momento.

La película, que fue presentada por el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como un reconocimiento a la aportación de toda la comunidad latina al desarrollo de este País, fue grabada en campos agrícolas de la Costa de Hermosillo, el campo experimental de la Universidad de Sonora, Estación Pesqueira, así como diversas locaciones de Cananea, entre otros puntos.

En la presentación del filme, el Presidente Obama reconoció la importancia de César Chávez y su lucha no solo para los campesinos, sino para todo el país.

“Esta película narra la historia de un hombre guiado por una enorme fe, fe en la justicia, el amor de Dios y la dignidad de todo ser humano. César dijo que pasó los primeros 20 años sin una sola victoria pero nunca se rindió, siguió adelante y el mundo es un mejor lugar porque lo hizo, y esa es una de las más grandes lecciones de su vida. No te rindes en una pelea, no importa qué tanto dure, no importan las adversidades, sigues adelante, impulsado por una creencia: Sí se puede”, afirmó.

“Chávez” narra la historia del líder de los trabajadores agrícolas de California, cuya lucha cambió el destino de millones de mexicanos que trabajan en el campo estadounidense. Un personaje que algunos consideran como el “Martin Luther King” de los latinos.

"Nos sentimos muy orgullosos de poder representar a Sonora en este estreno, estamos presentes en un hecho trascendental para la comunidad latina de Estados Unidos; que productores, actores y directores de la película hablen de lo bien que les fue en nuestro estado es positivo, nos pone una vez más en el mapa", expresó el Gobernador sonorense.

En medio de la discusión de una posible reforma migratoria que abarcaría a más de 11 millones de indocumentados, la cinta ha despertado gran expectativa en círculos políticos estadounidenses.

Su estreno en salas de cine norteamericanas está programado para el 29 de marzo, mientras que en México tentativamente para finales de abril, incluyendo una presentación especial en Hermosillo, como agradecimiento de la casa productora a las atenciones recibidas durante las grabaciones.



Fuente: http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=140914.